
Como si fuera un festival pero de un solo día.
Andi y yo salimos por la mañanita temprano para llegar sin agobios. Aparcamos en “Quinta Puñeta“, cerca de donde Jesucristo perdió las chancletas, a eso de las diez y media.
Después de comer algo, nos acercamos al recinto. Las puertas se abrían a las 12 y alli se agolpaban gentes de todos los tamaños y edades con camisetas negras.
De repente una de las entradas se abrió y los melenudos se pusieron a correr, para pillar la primera fila. En un segundo oimos un rugido …. “TODOS PARA ATRAS !!! ”
No era más alta que yo pero nos dejó a todos en el sitio.
Bueno, falsa alarma. Recogieron a la gente y cerraron las entradas. Al rato (a la una) nos dijeron por megafonía que no podían abrir hasta las cuatro de la tarde, porque tenían que preparar el suelo, que estaba humedo, para que no se formara mucho barrizal.
Asi que desde la una hasta las cinco y media que llegaron los demás estuvimos Andi y yo, probando cervezas y comprobando cuantos diseños de vasos habían preparado para el Black Ice Tour (se pagan 2 euros para que los devuelvas y tienen diseños de AC/DC, la cerveza de 0,4 son 4 euros, con el vaso 6).
En esas cuatro horas y media tuvimos tiempo de quemarnos (solo salió el sol un rato) y de estrenar chubasqueros (llovió dos veces).

Los teloneros no estaban mal, pero tampoco era para tirar cohetes.
A las nueve de la noche empezó la locura con Rock and Roll Train. El público estabamos entregadísimos. Dicen que eramos unos 90.000.
Desde mi metro y medio largo no veia a todo el mundo. El suelo si, había barro por todas partes, había zonas donde el barro te atrapaba. Yo era marrón hasta las rodillas.
A la tercera canción me acordé de mi tato y le llamé para mandarle Back in Black.
Entonces empezó a llover. A jarrear, que dicen en mi pueblo. El barro se convertía en arenas movedizas, pero nos daba igual.
Y empezó a tronar, los relámpagos se veían a la izquierda del escenario.
Llovia menos cuando empezó Thunderstruck, pero segían cayendo rayos. Parecía parte del espectáculo.
Llamé a Guti. Me quedé sin batería.
Si Angus tocaba, nosotros nos quedabamos.
Hells Bells, War Machine, TNT… la locura.
Angus se marcó un solo de 15 minutos (ya no me acuerdo ni de qué canción era) y se fueron. Volvieron con Highway to Hell y For those About to Rock.
Seguia lloviendo pero estabamos muy contentos. Y muy cansados.
Nos hemos llevado un par de quilos de barro de Wels de vuelta a casa, la nariz quemada…
Mereció la pena.
Si alguien está dudando si ir a Bilbao a verles, yo me daría prisa, es un conciertazo.
Besitos, me voy a dormir
ASM