Ahora que se acaba el verano, hay que sacar la ropa de invierno y limpiar los armarios. En mi caso, la limpieza se hará en cajas, porque lo de vivir en una residencia de estudiantes está bien un rato, pero ya es hora de mudarse.
En estos (casi) dos años en que he vivido en la residencia, he ido acumulando cosas. Algunas son útiles y otras acabarán en la basura. Hay gente que lo llama coleccionar. Mi madre dice que son sólo trastos.
Papeles
Siempre que llego a una ciudad (he vivido en San Sebastián y en Valencia), consigo planos y mapas. Después vienen los horarios de autobuses, metro y cualquier transporte público. También los autobuses o trenes entre la ciudad en cuestión y mi casa en La Rioja.
Una vez que ya conozco la fachada de la ciudad (o la zona) busco el ambiente, la fiesta, los eventos. A veces por internet (alguno todavía recordará los meses en que me dedicaba a hacer un e-mail/agenda los miércoles para los fines de semana en Valencia), a veces con guias, revistas o flyers que recojo en los bares. En los locales recojo además postales gratuitas y a veces carteles (en Donosti con la semana de cine Fantástico, por ejemplo).
Pero no solo papel, también acumulo tarjetas (no, de crédito no). Tarjeta de socio del videoclub, carné de la biblioteca, de alberguista, el carné joven… Algunos caducados.
Lo último de lo que me he dado cuenta es que acumulo calendarios. A veces los hago yo, en grande, para pegar en la pared y así ver qué plan tengo en las siguientes semanas. Tengo varios de bolsillo y otros para el escritorio, aparte del que uso en el movil.
Menaje
En cada piso recojo vajilla y pierdo cosas. Cucharillas de bares, algunas que compro, otras que heredo. Tazas de desayuno que se van rompiendo, alguna jarra de cerveza de Bavaria, que sigue en Valencia, platos, cazuelas, alguna olla. En San Sebastián cedí una cafetera que nos regalaron, cuando me mudé a Valencia. Mantas para la siesta, telas del mercadillo para homogeneizar el color de los sofás, toallas y alguna cortina.
Algunas cosas siguen en los pisos, otras estan en cajas en el trastero en La Rioja. Aqui he vuelto a acumular tazas, sartenes, cucharillas…
Complementos
Esto es totalmente nuevo y no tan inútil. Desde que estoy en Austria me he propuesto ser un poco más femenina, sin dejar de ser trotera. Por ello he ido acumulando pendientes (la pena es que solo me cambio el izquierdo, en el derecho tengo un anillo/piercing para el ombligo) y collares. Además tengo cuatro o cinco bolsos, de diferentes colores para combinar con pañuelos, bufandas y demás complementos para el cuello.
Para ropa sigo siendo un poco desastre, tanto para comprar como para ponerme. Cada vez tengo más cosas serias y elegantes, pero me siguen tirando las camisetas y las chaquetas de lana de colorines.
Bueno, que no quiero aburriros. Además hoy hace sol, hay que aprovechar.
Besos para todos.
ASM