Una reflexión de viernes
Estaba en la ducha y me ha venido a la cabeza el buen humor del chico que me ha traido los billetes de avión.
Al principio he pensado que estaba alegre porque es viernes. O porque ha tenido un buen día.
Luego me he imaginado los tópicos que han tenido que rondar su cabeza antes de llegar a mi puerta.
- “Una chica española, con un apellido como Mendoza” (tengo que decir que la gente aqui me llama Frau Mendocha, porque consideran mi apellido paterno como si fuera mi segundo nombre)
Seguro que se ha acordado de Sofía Loren (es el modelo, ya se que es italiana, era por no poner a Lola Flores o Sara Montiel, aqui no las conocerían), Penélope Cruz o Salma Hayek (habla español, no? Pues lo mismo que la fotocopiadora la arreglan los informáticos, que para eso tiene enchufe y pantalla) Una mujer alta, esbelta, morena de melena azabache y labios carnosos.
Entonces me he imaginado a mi misma. Me he tenido que imaginar, porque (como ya sabéis) mi espejo solo me revela cómo es mi cara y (como mucho) mis hombros. Metro y medio de chica de piel blanca, con ojeras y el pelo rojo despeinado (El pasillo está oscuro y la luz me venía desde detrás, una iluminación tipo “El exorcista”, con lo que mi peinado seguro que era muy llamativo, estilo “bruja avería”)
¿Alguien recuerda la escena de “La gran aventura de Mortadelo y Filemón” cuando Fredy Mazas pretende atacar a la madre de Filemón escondido en el armario?
Pues al cartero austríaco le ha hecho mucha gracia conocerme. Me alegro, al menos se ríe un rato.
También puede ser que el hombre sea así. Quién sabe.
Que paséis un buen fin de semana.
ASM